Cristina anticipa su rol como armadora electoral mientras marca distancia del Ejecutivo

Actualidad 07 de noviembre de 2022 Por Que Pasa Ciudad
Sigue firme su alianza con Sergio Massa. Y no dio pistas, claro, si intentaría competir por una banca en el Senado por la Provincia o bien ir por un nuevo turno en el sillón de Rivadavia.

Cristina Kirchner

La reaparición pública de Cristina Kirchner en un acto masivo dejó algunas dudas, pero también varias certezas: sigue firme en su alianza con el ministro Sergio Massa (Economía) al que, por ahora, continuará bancando en su antipático plan de ordenamiento de las cuentas públicas.

También optó por no mencionar a Alberto Fernández y al debate sobre la continuidad de las PASO, que tiene al jefe de estado como un férreo defensor, pero sí deslizó que en 2023 nuevamente se constituirá en armadora de la oferta electoral de la coalición oficialista y, al parecer, será candidata. No dio pistas, claro, si intentaría competir por una banca en el Senado por la Provincia o bien, como clamó la nutrida platea apostada en Pilar, intentará ganar un nuevo turno en el sillón de Rivadavia.

 
"Voy a hacer lo que tenga que hacer para que nuestro pueblo pueda organizarse en un país con alegría", fue una de sus últimas frases en la presentación que realizó el viernes por la tarde en un establecimiento del municipio del norte del Conurbano, en el marco del congreso regional de la UOM. 

Si bien la ex presidenta obvió al Presidente y marcó distancia con la actual administración –dijo “el Gobierno que comenzó en 2019”- tampoco se privó de cuestionar a los socios del jefe de estado, como el Movimiento Evita y la mesa chica de la CGT, a quienes les recordó que en 2017 "la dejaron sola" al privilegiar el espacio que en ese momento encabezaba Florencio Randazzo.

 
No pareció ingenua la referencia: el jefe de campaña de aquel armado, que compitió en Provincia bajo el paraguas del PJ, era el propio Alberto Fernández.

El Presidente también dio un discurso el pasado viernes: en ocasión de participar de una feria del libro "nac and pop" de Santa Fe, optó por evitar los cuestionamientos al kirchnerismo y siguió apostando a la unidad del Frente de Todos como forma de lograr que la fuerza sea competitiva en 2023 y evite que "vuelva la derecha" al poder.

 
Los límites de la estrategia


Es que eligió vincular la oferta electoral de la oposición, tanto de los candidatos de Juntos por el Cambio como del libertario Javier Milei, con la representación política que ha enfrentado a los candidatos progresistas de la región, como Lula en Brasil, Gabriel Boric en Chile o Gustavo Petro, en Colombia.

El problema de esta estrategia es que remite al pasado romántico de los gobiernos de la denominada Patria Grande que tuvieron lugar entre 2005 y 2015. Hoy una gran parte del electorado, por una cuestión generacional, tendrá problemas para recordar aquellos tiempos en los que el salario real lograba compensar holgadamente a la inflación.

 
En Argentina se vive una situación diametralmente opuesta, por ejemplo, con el fenómeno de los “trabajadores pobres”. Como dijo Cristina anteayer al anunciar su futuro proyecto electoral: "volvamos a recuperar esa alegría de cuando el sueldo alcanzaba" para comprar los bienes y servicios que necesita una familia. Durísimo diagnóstico del presente que nos deja el actual Gobierno al que, no obstante, le será difícil mostrarse ajena en una eventual campaña electoral.

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